Letrinas en Asia, toda una experiencia de viaje

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Anécdota del día que conocí una de las letrinas más feas con la vista más bonita del mundo.

Una de las cosas que más me costó durante los 3 meses que estuve viajando por Asia fue ir al baño, no porque tuviera problemas estomacales, sino porque no estaba acostumbrada a usar letrinas.

Cuando iba a restaurantes, tiendas, templos y demás que no fueran hoteles / hostales, ya sabía con qué me iba a encontrar: un cuarto con puerta (generalmente) de madera que a veces ni cerraba, un hueco en el piso con un sanitario tipo letrina, un contenedor gigante con agua y un pequeño balde con el que se echa agua en las letrinas.

La gente dice que las letrinas son buenas por la posición en la que queda el cuerpo, pero la verdad es que en el 95% de los lugares de Asia el baño es feo, huele mal y no da ganas ni de hacer pipí; pero estando allá no tenía otra opción que adaptarme o irme. Y obviamente opté por la primera opción.

En uno de esos días de viaje por Bali, iba con mi novio y con un amigo en moto hacia otra ciudad; era tarde y no habíamos comido. Nuestro amigo, que ya llevaba tiempo viviendo allá, nos dijo que en el camino conocía un restaurante muy sencillo, pero en el que la comida era muy rica. Sin problema aceptamos ir ahí. Comimos, conversamos y descansamos un poco.

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Cuando era momento de irnos, yo (como siempre) quise ir al baño y les pedí un minuto. Agarré un par de servilletas de la mesa y me dirigí hacia la pequeña puerta de madera donde estaba la letrina. Cuando entré, el olor era muy desagradable, así que me apuré a hacer lo que tenía que hacer sin distraerme. Pero no pude evitar mirar el gran hueco en la pared que tenía aquel baño. Sin ventana, porque solo era un enorme hueco. Desde aquella letrina se podía acceder a la vista más bonita del restaurante. Las verdes montañas al fondo y una paz increíble se reflejaban a través de aquella panorámica.

Tardé tanto en el baño que mi novio y mi amigo preguntaron qué me había pasado, así que sin dudarlo los invité a que conocieran la letrina más fea del mundo con la vista más increíble de todas. Ese día no se me olvida, porque aunque haya sido un simple baño, me dio otra anécdota de viajes más para contar.


Viajar al sudeste asiático era uno de mis más grandes sueños. Cuando comencé a planearlo no tenía muchas expectativas ni idea de lo que me iba a encontrar. Sabía que me iba a sorprender y que probablemente algunas cosas no me iban a gustar, pero la verdad es que ese viaje ha sido de lo más increíble que he vivido. Si estás pensando viajar a Indonesia, haz clic aquí y conoce las 10 mejores actividades para hacer en Bali.

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