Multa en USA: por qué fui a la corte como turista

Triste anécdota de cómo obtuve una multa en USA.

«Paseando por Estados Unidos decidí irme a Atlanta con unas amigas. Rentamos un carro entre las tres y nos fuimos en una aventura de ocho horas. En un momento le dije a mis amigas que faltaban solo tres horas para llegar. Una de ellas me contestó que si aceleraba, iba a llegar más rápido. Me reí y le dije, <ok, entre todas pagamos la multa>. Unos 15 km después me estaba parando un policía, con sus luces asustadoras y la sirena detrás del carro. Yo muy asustada me orillé para detenerme y el oficial me pidió mís papeles, pero yo no tenía licencia de conducción gringa; llevaba menos de 60 días en el país.

El oficial era muy serio, no me quiso ni escuchar y me dio un papel con una citación en la corte. Cabe anotar que esto era en otro estado, por lo que al mes siguiente tuve rentar otro carro y volver a manejar; eran seis horas para llegar a mi cita en la corte. Ese día estaba llena de nervios y me ponía peor ver tantos malandros en la sala.

Corte en Carolina del Norte

Antes de mí pasó una señora de edad que no sabía inglés. El traductor oficial no había ido a trabajar ese día y el juez preguntó en la sala quién hablaba inglés y español. No sé porqué razón alcé la mano. Me acerqué al juez y le dije a la señora exactamente lo que él había pedido.

Unos minutos después fue mi turno. Mi multa en USA era por manejar 28 km sobre la velocidad máxima permitida. Podía rondar los 350 dólares, más el servicio de corte que costaba 200. Pasé al frente y temblando el juez me dijo: <tú me ayudaste antes, ahora yo te voy a ayudar a ti. Olvídate de la multa y paga solo la corte>.

No pude esconder mi cara de felicidad por el favor que me estaba haciendo el juez. Me fui a comer y otra vez de vuelta seis horas conduciendo a Virginia. Pagué los 200 dólares de corte por la multa en USA; terminé pagando solo yo porque las otras se hicieron las locas».

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